Boletín Ecológico Nicaragua

Uso de explosivos en la pesca amenaza con exterminar el ecosistema marino nicaragüense.

·        Práctica dañina se realiza en 4 departamentos costeros del pacifico
·        Pescadores de Rivas dan el ejemplo en contra de esta práctica ilegal.
3Por: David Quintana – 08 de Octubre de 2016 /Managua, Nicaragua – Un estudio realizado por las organizaciones ambientalistas Fauna y Flora Internacional, Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible FUNDENIC y OCEANS 5, en la zona costera del pacífico nicaragüense en los departamentos de Chinandega, León, Managua, Carazo y Rivas, evidencia los daños ambientales, humanos y los indicios de supuesta corrupción que se vive en la zona, por el uso de explosivos en la pesca, a pesar de contar con un marco legal que prohíbe utilizar bombas en la pesca.
 
En las principales comunidades pesqueras estudiadas se encontró que el uso de la pólvora es parte de la vida cotidiana en las labores de pesca, a pesar de que se encontraron al menos 22 casos de pescadores mutilados debido al uso de los explosivos, además del daño incalculable en el ecosistema marino.
 
Con esta práctica ilegal muchos de los pescadores están conscientes del riesgo al que se exponen en el mar, pero lo justifican por las ganancias que sextuplican sus bolsillos si lo hicieran de la forma regular permitida.
 
1016401_10153180965699449_5861602502073866109_n

“Cuando una bomba explota en el mar, afecta los órganos sensoriales de las demás especies, los aturde y los deja vulnerables”, dice el biólogo Fabio Buitrago.

“Cuando una bomba explota en el mar, afecta los órganos sensoriales de las demás especies, los aturde y los deja vulnerables”, dice el biólogo Fabio Buitrago, por lo que lamenta que con este método de pesca se esté destruyendo no solo a las especies marina sino también la misma sobrevivencia de los pescadores.

 
Con el uso de explosivos en la pesca, se destruyen los arrecifes, las especies como el delfín moteado, el pargo, las tortugas, los tiburones, las ballenas, langostas y otros microorganismos del mar. Este tipo de destrucción puede representar daños irreversibles en el ecosistema marino y millones de dólares a la economía nicaragüense en este rubro, los que hasta ahora no están contabilizados, pero por ejemplo en países como Indonesia, en donde se permitía este tipo de pesca, los daños en la zona pesquera las autoridades lo calculan en al menos 8 mil 500 millones de dólares.
 
Muchos pescadores en Nicaragua, están conscientes del daño que hacen al utilizar este método nocivo de pesca, como lo dice el pescador Manuel Cruz de la comunidad de Masachapa, municipio de San Rafael del Sur, Managua, “aquí antes había bastante pescado, ahora casi no hay”.
5Igual piensa el pescador Francisco Hernández, también de Masachapa, quien asegura que “de 10 años para acá el pargo ha disminuido, ideay las cosas se tienen que acabar algún día, pero además en la zona hay más de un mil lachas”.
 
Los pescadores que brindaron su testimonio en las comunidades pesqueras de León, Chinandega, Managua y Carazo, aseguran que si bien con el uso de la pólvora obtienen una buena pesca, cada vez gastan mas combustible y se arriesgan en el mar, al tener que recorrer distancias mayores.
 
“Antes íbamos un kilómetro adentro para pescar, después de 10 años tenemos que ir de 10 a 30 kilómetros mar adentro y ni con bombas se garantiza una buena pesca”, dijo el pescador Manuel Cruz.
 
Bombas se venden como la droga todo mundo sabe pero nadie dice nada
7En todas las principales comunidades pesqueras de Chinandega, León, Managua y Carazo, los pescadores y la población conocen de la existencia de talleres clandestinos que se dedican al negocio de la fabricación de bombas artesanales que luego son comercializadas para este fin a precios accesibles.
 
“El costo de una bomba oscila entre los 15 y los 28 córdobas”, aseguró un pescador de la comunidad de Padre Ramos, en Chinandega, quien por razones de seguridad pidió su anonimato, pero explicó que actualmente existe por lo menos un taller clandestino dedicado a la fabricación de bombas por cada departamento, por ejemplo se estima que en Managua tienen su taller en Masachapa, en Carazo lo tienen en Casares, León lo tiene en Salinas Grandes y en Chinandega en la comunidad de Padre Ramos.
 
2Identificar a esos talleres, es como denunciar a un vende droga, existe miedo entre la misma población. “si te digo donde quedan me matan, o me queman mi lancha o le hacen algo a mi familia”, explicó el pescador que se mantuvo en el anonimato.
Bombas para la pesca un gran negocio
 
De acuerdo a los pescadorores, cada lancha que sale a faenar una noche al mar, lleva por lo menos 60 bombas y por la cantidad de lanchas existentes en la comunidad de Padre Ramos se estima que diariamente se venden 4 mil 200 bombas, por lo que se presume que el negocio genera al taller clandestino identificado por los pobladores como el negocio de Toyano, unos 75 mil córdobas al día, es decir más de 2 mil dólares diario.
 
El negocio genera sus ganancias también al pescador, por ejemplo una lancha por noche utilizando el método de línea o redes, obtiene una pesca valorada entre 500 y 800 córdobas mientras si lo hace con bombas alcanza por lo menos 4 mil córdobas por noche, de acuerdo a testimonio de los mismos pescadores.
Por ejemplo el pescador de Chinandega Ramiro Cruz, quien asegura no utilizar bombas en sus labores, dice que “para los pescadores, la bomba es el pan de cada día”, y es fácil saber quien las usa, por su experiencia sostiene que si una lancha en estos tiempos sale del mar con más de 300 libras es porque utilizo bombas.
 
6Por eso los mismos pescadores protegen a los talleres clandestinos y esto se presta también a la corrupción por parte de las autoridades, hay denuncias anónimas en la comunidad de Padre Ramos, en donde señalan que a un militar de la fuerza naval, los pescadores le regalan hasta 350 libras de pargo a la semana (valorados en unos 19 mil córdobas) a cambios que se haga el ciego y los deje pasar con sus bombas a faenar en el mar.
 
Las autoridades de la Fuerza Naval en Padre Ramos se negaron a dar algún tipo de información o responder preguntas al respecto para el autor de este estudio.
Leyes prohíben el uso de explosivo en labores pesqueras
 
Diversas leyes en Nicaragua se refieren a la protección de los bienes naturales incluyendo los mares y sus recursos, el mismo Código Penal, Ley 641, en su artículo 378, prohíben el uso de explosivos en la pesca y hasta establece de 2 a 4 años de prisión para quienes lo hagan.
 
Para hacer cumplir las leyes y pata regular las actividades pesqueras existe una comisión del gobierno conformada por el Ministerio de Fomento Industria y Comercio MIFIC, el Ministerio de Transporte e Infraestructura MTI, las alcaldías a las que pertenecen las comunidades pesqueras y el Instituto Nicaragüense de la Pesca y Acuicultura, además de la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua a través de la Fuerza Naval.
 
Cada una de estas instituciones tiene diferentes funciones con el fin de regular las actividades pesqueras, pero INPESCA que es la institución más cercana a los pescadores, carece de los recursos humanos y materiales para cumplir con esas funciones.
 
Pescadores de Rivas un ejemplo a seguir
 
El uso de los explosivos en las actividades pesqueras en Nicaragua se hizo extensivo a partir del año 2000, sin embargo por razones aún no estudiadas se determinó que no tuvo éxito en el Caribe y tampoco en las comunidades pesqueras del departamento de Rivas.
 
En cuanto a Rivas, se ha creado una especia de barrera o límite natural para evitar que esta mala práctica se instale en la zona.
 
De acuerdo al biólogo Fabio Buitrago, existe una toma de consciencia de los pescadores rivenses, al punto que se conoce que los pescadores de la comunidad de El Gigante en este departamento, vieron con desagrado las tortugas muertas y los peces mutilados, lo cual ponía en riesgo las actividades turísticas del lugar.
 
Las playas del departamento de Rivas gozan de la mayor afluencia turística en el país, de lo cual los pescadores están conscientes y reconocen además que el uso de la pesca con explosivos, les daña su salud y el ecosistema marino, por lo que no permiten en sus mares este tipo de pesca y hasta han expulsado a pescadores de comunidades de otros departamentos que hayan llegado con esta práctica.
 
Recomendaciones generales:
 
fr

Lesther Trejos, pescador de Masachapa, perdió una parte de su dedo.

Ante esta situación, el estudio recomienda a INPESCA, fortalecer el trabajo de supervisión, al Estado asignar más recursos a INPESCA, y evaluar resultados anuales, además de que haya una mejor coordinación y reuniones de planificación y evaluación sistemática de la comisión inter institucional.

 
También se recomienda realizar un diagnostico sobre la situación actual de la pesca con bombas en el pacifico para poder ejecutar diferentes acciones que permitan un cambio de conducta de los pescadores y las demás personas involucradas.
 
El estudio pone a la disposición de las autoridades estatales una serie de recomendaciones específicas que de ser tomadas en cuenta permitirán ir reduciendo paulatinamente esta práctica negativa.
 
En este sentido las recomendaciones van desde acciones a largo plazo en el campo educativo, ambiental, marco jurídico, actividades de comunicación social utilizando los medios y formatos por los cuales se comunican los pescadores entre otras acciones inmediatas dirigidas a las instituciones del Estado correspondiente, a los pescadores y a la comunidad nicaragüense en general.
Posted by on Oct 8 2016. Filed under Noticias, Reportajes Verdes. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response or trackback to this entry

Leave a Reply

Search Archive

Search by Date
Search by Category
Search with Google

Photo Gallery

Log in | Webmail | © Boletín Ecológico, 2013